RSS

¿QUÉ PASA EN NUESTRAS ESCUELAS?

26 abr

Lo sucedido en una escuela de Itagüí, Antioquia, donde tres niños con edades entre los 10 y 12 años golpearon a un compañero de 12 años por haber puesto en conocimiento de su maestra la agresión que había causado contra una niña de 9 años, causándole heridas que produjeron su posterior muerte, es un hecho que no puede pasar desapercibido para nuestras autoridades nacionales, políticas y judiciales. Es un caso que no puede verse como un incidente más que engrose las estadísticas de matoneo escolar o bullying como se denomina en el inglés.

Cierto que esta práctica perversa se registra en muchas escuelas del mundo y con mayor intensidad en las escuelas de los países en desarrollo, que hay diversas explicaciones sociológicas y sicológicas que tienden a justificar la conducta de los agresores, pero no puede esperarse a que en Colombia se repitan los casos de las masacres escolares presentadas en EE.UU y Europa, para tomar medidas preventivas y correctivas inmediatas.

El término matoneo escolar, llamado en ingles Bullying, se refiere a las actitudes tiránicas e intimidatorias de uno o más alumnos contra un estudiante. También se define como un comportamiento en el cual, de manera constante y deliberada se hace que otra persona se sienta mal, incómoda, asustada o amenazada, es de carácter constante, haciendo que aquellos alumnos se sientan intimidados e impotentes, sin poder llegar a defenderse[1].

Existen diversas manifestaciones de matoneo en los colegios, está la de exigir dinero a cambio de no golpear al compañero, o dar a conocer algo que le puede causar problemas; otra forma es la del maltrato físico, con golpes, patadas, empujones; una manifestación más del matoneo es la burla, las amenazas, el colocar apodos crueles e insultantes, hacer bromas de mal gusto, atacar en grupo a alguien, retándose en pandillas y esperándose en las afueras, enviando mensajes de texto por internet, llamadas insultantes, chistes de mal gusto sobre la religión, el color o algún defecto físico[2].

Desafortunadamente en Colombia, la Ley 1098 de 2006 o Código de la Infancia y la Adolescencia, es demasiado laxa y conductas de matoneo escolar no tienen la sanción ejemplar que haga que otros menores desistan de la comisión de esas conductas agresivas, que como queda visto alcanzan grados de letalidad.

Aplicar sanciones drásticas, respetando las normas universales del debido proceso consagradas en el art. 29 de nuestra Constitución, en manera alguna representa un desconocimiento o violación a las normas internacionales que obligan al país, entre ellas la Convención Internacional de los derechos de la niñez, las Reglas de Riad y Beijing y las Normas de las Naciones Unidas para la atención de los menores de edad privados de libertad.

Por el contrario, la laxitud de las normas penales aplicables a los menores que incurren en conductas punibles, podría convertirse en violación a los mandatos internacionales, en cuanto alientan la incursión en esas conductas al considerar el menor que sus actos no tendrán ningún castigo distinto al pasajero reproche social.

Ahora, es cierto que la atención de la infancia y la adolescencia es una responsabilidad compartida por la tríada familia-sociedad y Estado, pero lo que se ve es un abandono de la responsabilidad familiar que se descarga en la escuela y esta a su vez en el Estado; pueden existir muchas explicaciones sociológicas, entre ellas que ambos padres se ven obligados hoy a permanecer fuera de casa la mayor parte del tiempo por las exigencias socioeconómicas, pero ello no justifica la ausencia de tiempo de calidad en el proceso formativo de los hijos.

En cuanto a la justificación de la escuela, esta se reduce a las mismas quejas laborales o salariales de los maestros que se limitan al cumplimiento del pensum formal y no a la formación integral, cabe decir que la mayoría de los maestros no son preparados académicamente para asumir ese reto.

En cuanto a la responsabilidad por las conductas delictivas de los hijos, debe también señalarse que existiendo normas taxativas, estas son dejadas de lado en el análisis, investigación y juicio de conductas con resultados dañosos para terceros. Al no exigirse la responsabilidad civil que por los daños antijurídicos causados por la conducta de sus hijos, los padres no se sienten obligados y tienden a justificar o no aceptar la conducta antisocial desplegada.

El art. 2347 del Código Civil, modificado por el art. 65 del Decreto 2820 de 1974, ordena de manera categórica que los padres son responsables solidariamente del hecho de los hijos menores que habiten en la misma casa.

De la misma manera son responsables los directores de colegios y escuelas, quienes responden del hecho de los discípulos mientras están bajo su cuidado, y los artesanos y empresarios del hecho de sus aprendices, o ependientes, en el mismo caso.

Pero, la norma también es corta en tanto se tiene que cesará la responsabilidad de tales personas, si con la autoridad y el cuidado que su respectiva calidad les confiere y prescribe, no hubieren podido impedir el hecho.  Como vimos anteriormente existen demasiadas justificaciones para alegar esa imposibilidad de previsión frente a la comisión de conductas punibles.

Urge entonces una revisión e integración de las normas que tienen que ver con las conductas delictivas de infantes y adolescentes, haciendo más drásticas las medidas cautelares en desarrollo de la implementación del Sistema de Responsabilidad Penal de niños y adolescentes de que trata el Decreto 4652 de 2006.

Es un hecho cierto que los menores delincuentes no actúan sin conciencia en la comisión de las conductas punibles, en casos como el de Itagüí lo hacen con el pleno conocimiento y disposición de voluntad para causarle daño a otro, incluso para causar la muerte como se ve en la multiplicidad de casos de violencia callejera para la comisión de otros delitos como el hurto o en los casos de las llamadas ‘barras bravas’.


[1] PORTAL INFANTIL. ¿Qué es el matoneo escolar o Bullying?. Noviembre 18 de 2009. En: http://www.fbscgr.gov.co/?idcategoria=2251
[2] Ibíd.
 
About these ads
 
Deja un comentario

Publicado por en abril 26, 2012 en Opinión Pública

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 319 seguidores

%d personas les gusta esto: