RSS

ECOS DE UNA GUERRA INACABADA

19 Dic

ECOS DE UNA GUERRA INACABADA

Corea es un nombre que para los colombianos tiene unas connotaciones muy especiales, en las páginas de oro de la historia de Corea y de Colombia quedó grabado para la perpetuidad la heroica participación del Batallón Colombia en la contención del expansionismo comunista de la URSS a través Corea del Norte y la China de Mao entre 1950 y 1953[1].

Ante la inminente derrota de las fuerzas agresoras, el comunismo forzó negociaciones aceptadas por la ONU ante la posibilidad de la extensión de la guerra al territorio chino, que concluirán el julio de 1953, poco después de la muerte de Stalin, con la firma del Armisticio en Panmunjong. En él se acordó una nueva línea de demarcación que serpentea en torno al paralelo 38º; pero técnicamente la guerra de Corea aún no ha finalizado.

Por ello la muerte el pasado sábado de Kim Jong-il, hijo del dictador coreano que iniciara la guerra puso en alerta a Corea del Sur, que extremó la vigilancia militar en la frontera y declaró el estado de emergencia del Gobierno en medio de la incertidumbre sobre las perspectivas del diálogo nuclear. El fallecimiento del dictador disparó automáticamente las alarmas de la Administración y las Fuerzas de Seguridad del país vecino, que se encuentra técnicamente en guerra con el Norte después de que el conflicto que las enfrentó (1950-1953) concluyera con un armisticio en lugar de un Tratado De Paz.

Los altos mandos militares de Seúl y Washington optaron por mantener en el nivel tres el llamado “Watchcon”, la escala de vigilancia de actividades norcoreanas, en lugar de elevarla al nivel dos, para no crear una sensación de crisis innecesaria. La última vez que Seúl elevó el “Watchcon” al nivel dos fue inmediatamente después del ataque con artillería sobre la isla de Yeongpyeong por parte de Corea del Norte, en noviembre de 2010, que costó la vida a dos civiles y dos militares.

Aun así, el Ejército sí evalúa la posibilidad de elevar el Defcon (una escala de alerta de combate de cinco niveles) del grado cuatro al tres, indicaron fuentes militares a la agencia surcoreana Yonhap.

Las alertas militares obedecen a la innegable situación de vacío político que vive Corea del Norte desde 2008 cuando el fallecido dictador sufrió una apoplejía que mermó considerablemente sus facultades físicas y mentales; desde entonces el ejército norcoreano viene preparando al hijo del dictador, Kim Jong-un, que se cree nació en 1983, para tomar el mando en un sistema comunista basado, desde su origen en 1948, en la doctrina Juché que, ideada por su abuelo, llama a la autodeterminación y la soberanía de un pueblo coreano libre de injerencias extranjeras.

La alarma se intensifica luego de que Corea del norte disparara en el día de hoy un misil balístico de corto alcance, accionado en sus costas orientales, anunció la agencia de noticias sudcoreana Yonhap. El lanzamiento no estaba aparentemente vinculado con la muerte del líder del país. El disparo del misil, con un radio de alcance de 120 kilómetros, podría haber sido un ejercicio rutinario puesto que Pyongyang lleva a cabo de forma regular pruebas militares de este tipo, agregó la fuente. Debe recordarse que Pyongyang realizó en el pasado dos ensayos nucleares, en 2006 y 2009, lo que provocó el fin de las negociaciones multilaterales para poner fin a su programa nuclear, interrumpidas desde abril de 2009.

El traspaso del poder siempre es un momento peligroso para cualquier régimen autoritario, según indica el experto en temas de seguridad de la BBC, Jonathan Marcus.”Lo que es peligroso para Corea del Norte también lo es para toda la región”, asevera Marcus.

 ¿Será capaz Kim Jong-un de establecer su propia autoridad? ¿Buscarán centros de poder como los militares un estilo más colectivo de liderazgo? ¿Qué impacto tendrá esto en la recomposición política de Norcorea en su aproximación hacia el mundo exterior?

 La política interna de Pyongyang es secreta y difícil de traducir desde afuera. Pero dos hechos -el hundimiento de un barco de la marina surcoreana y el bombardeo de una isla de ese país el año pasado- fueron interpretados por Occidente como una clara señal de inestabilidad en Norcorea y el preludio de una transición política.

 [1] El triunfo de la revolución comunista en China el 1 de octubre de 1949 alteró completamente el equilibrio geoestratégico de Asia. Stalin, que venía de sufrir serios reveses en Europa (fracaso del bloqueo de Berlín o el cisma yugoslavo), no pudo resistir la tentación de recuperar terreno en Asia y dio su acuerdo a un ataque norcoreano a Corea del Sur. Así, el 25 de junio de 1950, las tropas de Kim Il Sung atravesaron el paralelo 38º y avanzaron triunfalmente hacia el sur. El régimen surcoreano apenas pudo mantener un pequeño territorio en torno a Pusan.

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en diciembre 19, 2011 en Opinión Pública

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: