RSS

NADA NUEVO BAJO EL SOL

23 Abr

NADA NUEVO BAJO EL SOLLa repetición de los mismos discursos de tinte marxista-leninista que han caracterizado los Congresos del Partido Comunista por cerca de 60 años, fueron los escuchados en dos días de deliberaciones del llamado Consejo Nacional Patriótico de la Marcha Patriótica, el nuevo aparato político de la izquierda radical, surgido de los planes de las Farc por infiltrar políticamente a la sociedad colombiana.

La novedad podría residir en las expresiones de una rabia infinita del fundamentalismo comunista porque el gobierno nacional asumió las banderas de la restitución de tierras y el reconocimiento de los derechos de las víctimas del conflicto armado interno. Este fundamentalismo marxista no puede aceptar que la ‘oligarquía’ asuma de lleno los temas sociales para presentar verdaderas respuestas a las necesidades de los pobladores; ante ello se sienten desnudos, se quedan sin argumentos para promocionar la lucha de clases y la ‘combinación de las formas de lucha’.

Tan aprendido está ya el discurso de sus voceros, que la mayoría de los participantes en el Centro de Convenciones se dedicaron más bien, en una especia de histeria o de paranoia colectiva, a buscar los agentes infiltrados de la Policía o las FF.MM., atendiendo el señalamiento de su exponente Piedad Córdoba Ruíz; una demostración palpable de lo que sería el papel de los famosos Comités de Defensa de la Revolución utilizados en Cuba y Venezuela para aplastar cualquier voz de oposición.

Algunos indígenas, afrodescendientes y campesinos, traídos como masa para aparentar fortaleza, se veían perdidos y confundidos en los sitios que de antemano les habían asignado; habría que preguntarse cuántos de los asistentes tenían una idea cierta de la naturaleza del evento al que asistían, algunos movidos por la curiosidad de conocer la capital, otros seguramente por la promesa de algún pago y quién sabe cuántos presionados por la narcoguerrilla o sus aparatos políticos que funcionan en la diversas regiones camuflados de ONGs, pero evidentemente en fuera de lugar frente al suceso.

Julián Cubillos describe con absoluta certeza lo que es la pretendida Marcha Patriótica: Un movimiento político y social nuevo, pero anacrónico y peligroso, por ser de izquierda, de desarraigados que insisten en revolucionar la manera como se hace política en Colombia. Un movimiento más. Un verdadero despropósito. Esa es la imagen que hoy se puede percibir del Movimiento Marcha Patriótica que en los últimos tres días se ha reunido en Bogotá, en busca de su consolidación[1].

Los discursos hasta ahora pronunciados y los que se seguirán pronunciando, no sólo son el calco de las amargas letanías de la izquierda, sino que recogen los tintes bolivarianos chavistas, el insulto y la descalificación de quienes no comulgan con ellos. Para los ‘marchistas’ todo lo que no comparta sus atávicos ideales, debe ser considerado un enemigo a combatir, a destruir, hasta que no quede vestigio alguno de la democracia, de la convivencia. Es el más puro llamado a intensificar la lucha de clases utilizando cualquier medio.

Frente a la restitución de tierras, por ejemplo, plantean no esperar el curso del desarrollo legal, sino crear situaciones de hecho mediante la toma de predios rurales y la presión política para el reconocimiento de las invasiones; claro, nada se dice de las fincas usurpadas por los narcoguerrilleros en la Orinoquía y la Amazonía, ahora son la herencia del comandante Tirofijo y el Mono Jojoy a los altruistas luchadores que profesan el narcoterrorismo como ideal.

Sobre el futuro de la Marcha Patriótica, dice Julián Cubillos: La idea sería la de crear un partido político en el que se legitimaran organizaciones que sirvieran de fachada a la lucha revolucionaria. Idea que se sostiene en información de computadores incautados; en que el movimiento ha sido promocionado en las páginas de las Farc; y en que cuenta, además, con el apoyo de Piedad Córdoba –la cabeza más visible que en la sociedad civil puede ser relacionada con ese grupo guerrillero–. ¿Qué tipo de futuro podría tener, entonces, un movimiento que pretende erigirse bajo el estigma de nuestro mayor sinónimo del mal (las Farc) y, más aún, al margen de la ayuda mediática?[2]

El sólo vínculo ideológico con la plataforma política por la Nueva Colombia, promocionada por las Farc desde su IX Conferencia, debe ilegitimar al nuevo movimiento político que seguramente sirve como fachada para que salgan del clóset algunos de los más representativos miembros del PC3, ya posicionados en el poder público, y aquí no se trata de restringir la democracia, sino de defenderla frente a la infiltración de organizaciones criminales que buscan legitimarse políticamente atendiendo la prematura invitación que les hicieran algunos miembros del Congreso con su propuesta del Marco para la Paz, aún cuando esas organizaciones no hayan renunciado a la actividad criminal como mecanismo político.

La Marcha Patriótica no puede aceptar que la izquierda democrática, la que renunció a la combinación de las formas de lucha, haya logrado victorias políticas que no habrían imaginado de persistir en la violencia como método; para los ‘marchistas’, como señalaban algunos exponentes en el Centro de Convenciones, el Polo o los Progresistas, son un grupo de conversos que renunciaron al ideal revolucionario y se plegaron a los intereses de la ‘burguesía’, poco faltó para que imitando al fantoche venezolano, también utilizaran epítetos como ‘pitiyanquis’ y otros con los que ese individuo trata a sus opositores y al resto del mundo.

Pasada la efervescencia, la Marcha Patriótica quedará reducida a lo que históricamente ha sido el PCC en el país, una hirsuta minoría bulliciosa que a costa de crear aparatos de papel quiere dar la sensación de fortaleza, hábil en generar conflictos sociales y políticos para justificar la existencia de las bandas criminales como las Farc y el Eln, incapaces de ser propositivos y proactivos en la solución de los problemas que aquejan al país porque para ellos el principio rector es ‘profundizar la crisis de la democracia’ como paso previo a la toma del poder.

 

[1] CUBILLOS, Julián. Marcha patriótica. El Espectador. Opinión. Lunes, 23 de abril de 2012. En: http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-340552-marcha-patriotica
[2] Ibíd.
 
 
Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en abril 23, 2012 en Opinión Pública

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: