RSS

LO QUE SE JUEGA EN EL CAUCA

13 Jul

LO QUE SE JUEGA EN EL CAUCA

Si el Estado acepta pasivamente la usurpación de sus funciones constitucionales por la Coordinadora Regional Indígena del Cauca CRIC, que equivale en la práctica a un golpe de estado civil, la ya de por si afectada institucionalidad democrática que soporta el Estado social de derecho que rige en Colombia se dirige a una crisis que afecta incluso la misma unidad de la república.

Lo que es más grave, sería una terrible derrota del Estado a manos del narcoterrorismo que estaría alcanzando su objetivo primario, lograr mediante las acciones criminales contra la población civil que sea retirada la Fuerza Pública de la región.

No basta con que el presidente en un discurso soso señale que no se desmilitarizará un centímetro de territorio si el gesto no está acompañado de una verdadera decisión política por acompañar la acción de las FF.MM. y de Policía, que impotentes han tenido que soportar la acción de la llamada guardia indígena al desmantelar los elementos de defensa mínima establecidos por las tropas para repeler la agresión de los terroristas y ahora soportan la presión de esta guardia para que se retiren de las áreas de control.

La crisis de la seguridad en el norte del Cauca se soporta en las ambigüedades creadas en la Constitución del 91 y las normas que pretendieron desarrollar la llamada autonomía territorial de los resguardos indígenas, que si bien hacen referencia al reconocimiento de la autonomía de estas comunidades para dictarse sus propias reglas de gobierno y manejo de presupuestos, e incluso de administras sus propias formas de justicia, en ningún momento les otorgaron la facultad de reemplazar al Estado en el manejo de las políticas de seguridad nacional.

Ya la llamada guardia indígena había puesto a prueba la respuesta del Estado frente a las acciones de hecho cuando impidieron en Bogotá la captura del ex personero distrital Rojas Birry y reclamar para sí la potestad de juzgarlo por sus delitos contra la administración pública, pusieron en jaque a las autoridades administrativas y judiciales al menos por una semana y ninguno de los autores del hecho fue judicializado pese a la flagrancia de la obstrucción a la justicia.

Es un hecho que el norte del Cauca representa un área de alto valor estratégico para las Farc, que allí ejercen una influencia histórica desde su misma conformación como banda criminal en 1964 y que no van a renunciar a ella por la presión de las comunidades indígenas o de la guardia indígena, allí se fincan sus intereses narcotraficantes porque es el corredor por excelencia para la movilización de narcóticos hacia el pacífico colombiano.

La movilización de grupos de indígenas en Toribío y otros municipios, supuestamente para exigirle a los cabecillas narcoterroristas abandonar sus territorios ancestrales, más bien parece una cortina de humo, la conformación de un escudo humano para permitir la reorganización de las estructuras que han venido ejerciendo el terror contra la población civil e impedir cualquier acción militar en contra de las mismas; estructuras que han sido alimentadas mediante el reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes indígenas atendiendo lo señalado en el llamado Plan Renacer de Alfonso Cano, abatido precisamente en esas regiones.

El Plan Renacer se constituyó en la guía general programática actual de las Farc, en el cual priorizó el accionar ofensivo permanente de las milicias bolivarianas para causar desazón en las tropas que al perseguirlas golpean en el vacío y pueden caer en trampas tendidas por las cuadrillas[1], entre ellas alcanzar el aislamiento de las tropas legítimas de la población civil sembrando la desconfianza mutua mediante la utilización de milicianos pertenecientes a las mismas comunidades indígenas.

Es inconcebible que sean precisamente las autoridades políticas locales, alcaldes y gobernador, quienes se desmonten olímpicamente de sus responsabilidades al pretender señalar que el Ejército no garantizó la seguridad de la región, mientras omiten señalar que fueron negligentes en aplicar las políticas integrales necesarias para consolidar la presencia y soberanía del Estado; un ejemplo diciente es el incumplimiento de las promesas gubernamentales de auxiliar y reparar los daños causados por una chiva-bomba precisamente en Toribío hace 2 años, incumplimiento que ahora sirvió de excusa a la CRIC para promover la desobediencia civil contra el Estado.

La misma responsabilidad le cabe al gobierno nacional que tardíamente quiso responder ya a situaciones de hecho, la sola presencia del presidente en Toribío y el anuncio de nuevas promesas, precedidas de la displicencia de las autoridades administrativas y políticas para atender los previos reclamos de esas comunidades, no iba a resolver la crisis; la presencia de un retén de terroristas del 6º Frente a escasa media hora de donde estaba el presidente, se convirtió en una oportunidad política para la organización armada ilegal que se daba el lujo de enviarle un saludo especial a través de los medios de comunicación nacionales e internacionales.

“Personalmente me ha faltado meterme más en la seguridad de cada región”, dijo recientemente el presidente Santos en un Acuerdo para la Prosperidad celebrado en Montería, en un claro reconocimiento a los errores cometidos por este gobierno al abandonar la estrategia integral de la seguridad democrática, lastimosamente el mea culpa es tardío, ya hay situaciones de hecho creadas que deben resolverse conforme al ordenamiento constitucional y legal.

Ojalá el gobierno nacional no pretenda ahora también descargar su responsabilidad política y jurídica en las FF.MM y de Policía, dejando que sean estas las que se sacrifiquen ante la opinión nacional e internacional al tener que tomar las medidas necesarias para garantizar el orden y la ley; a los militares y policiales el presidente no puede darles el trato que le dio a los congresistas con ocasión del hundimiento de la fracasada reforma a la justicia que él mismo impulsó.


[1] VILLAMARIN PULIDO, Luis Alberto. Plan estratégico de las Farc, milicias bolivarianas y estratagema de paz. 2 de marzo de 2012. En: http://www.luisvillamarin.com/defensa-nacional-y-seguridad-nacional/708-plan-estrategico-de-las-farc-milicias-bolivarianas-y-estratagema-de-la-paz.html

Anuncios
 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: