RSS

JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE

24 Oct

Algunos sectores de la izquierda del partido Liberal de Colombia, miembro de la llamada Internacional Socialista, encarnados por Piedad Córdoba, Ernesto Samper y otros, entre los que se encuentra el ex fiscal Alfonso Gómez Méndez, se han dado a la tarea de coadyuvar en la guerra propagandística a favor de las Farc, señalando que la organización narcoterrorista no es el problema principal para la paz en Colombia.

En principio podría creerse que les asiste alguna razón, en tanto las narcoguerrillas no son el problema principal, son la causa inmediata de muchos de los problemas que aquejan al país porque han promovido otras formas de violencia contra la sociedad, entre ellas la corrupción al cooptar las administraciones locales o regionales para aprovecharse de los recursos públicos en detrimento de las inversiones sociales para mejorar la calidad de vida de los habitantes.

Pero estos ideólogos del llamado centro-izquierdismo quieren convencer a los colombianos de que las Farc no son origen, sino efecto de estos fenómenos. Así se desprende de la lectura de la columna del señor Gómez Méndez en el diario El Tiempo del día de hoy[1]. Recurriendo a la casuística el columnista termina exonerando de responsabilidad en 50 años de violencia a los narcoterroristas y trasladándola a la sociedad colombiana por cómplice indolente o a los gobiernos de ese mismo período de tiempo por excluyentes en lo social, lo político y lo económico, argumento que siempre alimento la careta ideológica de los delincuentes.

La evidente intención de estas afirmaciones que ahora bombardean a la opinión pública desde diversos frentes informativos, es convencerla de que guerrillas y delincuencia común son situaciones distintas y que debe pesar más la percepción de seguridad ciudadana especialmente en los centros urbanos que el tema de la seguridad nacional, relacionado con unas organizaciones armadas impulsadas desde los años 40 del siglo pasado por el comunismo bajo la tesis de la combinación de las formas de lucha para la toma del poder.

Pretenden que se ignore la imbricación que surge de las dos formas de delincuencia, es decir el aprovechamiento mutuo que las organizaciones criminales tienen de sus respectivas actividades y campos de acción, que se hagan de lado los nexos probados entre narcoguerrillas, bandas criminales y delincuencia común para la comisión de delitos relacionados con el narcotráfico, el secuestro y los atentados terroristas.

Baste recordar dos hechos suficientemente conocidos por los ciudadanos: El comercio cruel de seres humanos secuestrados por la delincuencia común y luego vendidos a las narcoguerrillas, una forma cínica de los terroristas para evadir su responsabilidad política, social y legal frente a la comisión de este delito de lesa humanidad, pero suficientemente comprobada por los testimonios de víctimas liberadas por el Ejército Nacional de las garras de sus captores, como ocurrió recientemente en el departamento del Guaviare, donde tropas de la XXII Brigada de Selva rescataron un ganadero secuestrado por delincuentes comunes en la Vereda Alianza del municipio de Calamar y que pretendía ser negociado con los delincuentes de las Farc que operan esa región.

Hoy no hay certidumbre del número de secuestrados en Colombia por las Farc, precisamente por que estas recurren a la delincuencia común para la comisión de esa aberración, la organización más seria que se ha ocupado de ese asunto señala en 405 el número de colombianos privados ilícitamente de su libertad y por quienes se pide algún tipo de rescate; en la Plaza de Bolívar se reunieron centenares de familiares que documentaron suficientemente ante la Fiscalía que sus parientes se encuentran desde hace décadas en poder de esa narcoguerrilla porque han negociado y pagado rescates a cabecillas de frentes sin obtener su liberación o noticia sobre su supervivencia o la devolución de sus cadáveres.

Con respecto al fenómeno del microtráfico de narcóticos que genera las principales condiciones de inseguridad especialmente en los centros urbanos, hay que preguntarse ¿quién es el mayor productor y comercializador de narcóticos hoy en Colombia? La relación de las Farc con el narcotráfico fue aprobada por el Secretariado en durante la “Séptima Conferencia Guerrillera” (May-82). Posteriormente en la “Octava Conferencia Guerrillera” (May-93) volvió a abordar el tema del cultivo de la coca de manera reservada, enmarcándolo dentro de una total reorganización interna de su aparato financiero, de hay que el 60% de sus estructuras criminales actuales están superpuestos a las áreas de cultivo y producción de cocaína, especialmente en el Meta, Vichada, Guaviare, Caquetá y Putumayo, además de la Sierra Nevada, el Catatumbo y sur de Bolívar. Así mismo, hay frentes dedicados a controlar la producción de látex de amapola en las partes altas de las cordilleras Central y Oriental en Nariño, Cauca, Huila y Tolima[2].

En diversas incautaciones de narcóticos realizadas por las autoridades en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y otras, se ha podido probar el nexo de las Farc con las organizaciones delincuenciales calificadas como comunes y dedicadas al microtráfico, el manejo de las llamadas oficinas de cobro y otras actividades criminales como la extorsión, el boleteo, atentados contra establecimientos industriales y comerciales para presionar a sus víctimas.

Una de las principales fuentes de financiación de las FARC es la cadena de narcotráfico: manejan siembra y producción, y tienen nexos con los carteles mexicanos y venezolanos. Se cree que se lucran de la mitad de las 345 toneladas de coca que produce el país. De ahí que la comunidad internacional ha denominado a la guerrilla como el mayor cartel de la droga.

El mal llamado ‘paramilitarismo’ se acabó como causa de violencia en el país con la desmovilización de las organizaciones criminales llamadas AUC, algunos de sus miembros volvieron a delinquir convirtiéndose en aliados estratégicos de sus antiguos enemigos y hoy actúan de consuno en la comisión de conductas punibles relacionadas con el narcotráfico y el terrorismo como se ha evidenciado en diversas regiones, entre ellas la región del Atrato y en el Urabá antioqueño hasta la frontera con Panamá, donde el 57 Frente de las FARC y la banda criminal los ‘Urabeños’, controlan las rutas de salida de cocaína.

En cuanto a actividades terroristas, no puede olvidarse el miserable atentado contra el ex ministro Londoño Hoyos que costó la vida de dos servidores públicos de su escolta y heridas a más de una decena de inocentes transeúntes, así como millonarias pérdidas materiales. El fiscal General, Eduardo Montealegre indicó que la primera y más fuerte hipótesis indica que las Farc fueron los autores intelectuales del atentado en contra del exministro del Interior y de Justicia, Fernando Londoño Hoyos, siendo los autores materiales miembros de las bacrim que operan en el suroccidente colombiano, contratados por la estructura criminal Teófilo Forero por una suma cercana a los 1.000 millones de pesos[3].

Estos son hechos reales y probados, no enunciados teóricos revaluados en el mundo entero y que pretenden justificar la acción criminal de las narcoguerrillas como efecto de una exclusión social, política o económica, si esas afirmaciones provenientes de la ortodoxia marxista-leninista fueran ciertas, países como India, China, Cuba y la mayoría de los africanos, serían hervideros de violencia guerrillera justificada.

Hay que ser muy ingenuo o tener un perverso interés político en el reconocimiento de las narcoguerrillas como efecto justificado para promover tesis y afirmaciones como las que ocupan hoy al ex fiscal Gómez Méndez de cuyo paso por el ente acusador sólo se podrá recordar la sorda y absurda campaña de persecución al estamento militar, fundamentada como hoy se ve en su afecto por las que llama guerrillas nacidas del liberalismo que enfrentaba la persecución de dictaduras civiles y militares, sofisma sin sustento en la realidad histórica del país.

  1. GÓMEZ MÉNDEZ, Alfonso. ¿Es la guerrilla el problema principal? Opinión. Miércoles de octubre de 2012. En: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/alfonsogmezmndez/es-la-guerrilla-el-problema-principal-alfonso-gomez-mendez-columnista-el-tiempo_12330059-4
  2. SECUREMPIRE. Las Farc: El mayor cartel del narcotráfico en el mundo. En: http://www.securempire.com/analisis/seguridad/geopolitica-las_farc__el_mayor_cartel_del_narcotrafico_en_el_mundo
  3. EL ESPECTADOR. Farc habrían contactado a bandas criminales para ejecutar atentado contra Londoño. Judicial. 28 de agosto de 2012. En: http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo-370707-farc-habrian-contactado-bandas-criminales-ejecutar-atentado-cont
Anuncios
 
1 comentario

Publicado por en octubre 24, 2012 en English

 

Una respuesta a “JUSTIFICAR LO INJUSTIFICABLE

  1. jamesflorez

    octubre 24, 2012 at 7:10 pm

    No es el momento para buscar culpables, tanta culpa tiene la FARC como la ultra derecha, pues la guerra es el negocio de los CORRUPTOS de este país.

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: