RSS

CINISMO FARIANO EN TORNO AL SECUESTRO

12 Ago

CINISMO FARIANO EN TORNO AL SECUESTROPese a la afirmación de que las Farc no tienen secuestrados existen más de 2.000 colombianos, entre ellos 946 soldados y policías, de los cuales no se tiene noticia distinta a que fueron secuestrados por las estructuras criminales de la organización narcoterrorista directamente o a través de organizaciones delincuenciales que se han convertido en sus aliadas en el negocio del tráfico de drogas, la minería ilegal y otras prácticas criminales.

Lastimosamente sobre el destino de esos compatriotas no se ha discutido en La Habana y su suerte queda supeditada a lo que se diga en torno a las víctimas; las Farc ya han dicho reiteradamente que no reconocen víctimas distintas a las causadas por el Estado y de manera cínica vuelven a señalar que ellas no han secuestrado, sino que han retenido personas por razones económicas o políticas.

Resulta por lo menos ofensivo que en sus páginas propagandísticas las Farc digan hoy que: “Que nosotros sepamos, los « secuestrados » -que no lo son sino retenidos para que paguen su enorme deuda social con el pueblo por los años de explotación y por la guerra- después de sus « vacaciones » en la selva regresan a sus casas, con los suyos, y muchos de ellos después van a visitar a sus « captores ». Claro que hay otros en los cuales se acrecienta su odio de clase” (ANNCOL, 2013).

Con razón la risa socarrona de Iván Márquez o Jesús Santrich cuando les preguntan por las víctimas. Ahora van a pretender que el Estado indemnice a las Farc por los gastos en que incurrieron para llevar a los secuestrados a vacaciones en la selva. Para las Farc esos ‘retenidos’ estuvieron atendidos “a cuerpo de rey, con whiskey, construcción de campamento confortable, buena comida –no la que se come regularmente en la guerrilla, sino gallina y buenas carnes-, etc.” (ANNCOL, 2013)

Para las Farc los reclamos justificados de la sociedad que los ha condenado abrumadoramente por los secuestros no son de recibo, como tampoco la exigencia para que las verdaderas víctimas de la narcoguerrilla, no el Movice, o Justicia y Paz y las otras Ong’s proclives al narcoterrorismo,  tengan presencia en La Habana para reclamar por la verdad, la justicia y la reparación, puede ser aceptable. Los terroristas y sus apologistas se burlan de Colombia y el mundo cuando afirman: “si las FARC retienen un « cocotudo » de Fedegán o la SAC, o a cualquier oligarca-terrateniente-ganadero que roba tierras y explota inmisericorde a los “peones”, entonces es un crimen horrendo y salen a gritar histéricamente que es un crimen de lesa humanidad porque las FARC se atrevieron a aplicarle justicia a uno de sus dilectos hijos” (ANNCOL, 2013).

Las Farc no sólo pretenden justificar los secuestros que cometieron, sino los que cometen y van a seguir cometiendo porque para ellas ‘retener’ personas es un lucrativo negocio ya sea mediante el cobro de los rescates o la obtención de beneficios en áreas de minería ilegal, cultivos de coca o marihuana y donde quiera que tejan sociedades criminales. “No somos fariseos. No lloramos a los « secuestrados » por las FARC o por todas las guerrillas. Esto es producto de la confrontación de clases que los mismos oligarcas promovían y siguen promoviendo” (ANNCOL, 2013)

El cinismo fariano llega a extremos inconcebibles. No dudaron en asesinar 4 campesinos en El Catatumbo para ‘mostrar’ que el Estado responde con represión a la protesta social y de la manera actúan con respecto a las movilizaciones de los mineros informales utilizados para legitimar la industria de la minería criminal y como van a hacerlo con el programado paro del 19 de agosto. Por eso sin rubor afirman “No lloréis muertos que no son vuestros. Esos muertos son nuestros. No seáis fariseos. No seáis hipócritas. Nosotros los hemos enterrado en sencillas ceremonias populares porque nuestro sentimiento está palpitante contra el Terrorismo de Estado” (ANNCOL, 2013).

La sociedad colombiana y la comunidad internacional tienen la obligación de condenar y repudiar esta táctica miserable por parte del narcoterrorismo, mientras sus delegados en La Habana pretenden hablar de cese del conflicto y exigen tregua bilateral, sus criminales en Colombia adelantan toda una campaña de terror tendiente a demostrar un poder que no tienen y a buscar un posicionamiento político utilizando las justos reclamos de comunidades campesinas e indígenas mientras asesinan a sus miembros.

 
Deja un comentario

Publicado por en agosto 12, 2013 en Opinión Pública

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: