RSS

EL REFERENDO, LA MANZANA DE LA DISCORDIA

24 Ago

EL REFERENDO, LA MANZANA DE LA DISCORDIAEl anuncio del presidente Santos de presentar a consideración del Congreso la convocatoria de un referendo aprobatorio de los acuerdos de La Habana tomó por sorpresa a todo el mundo; la decisión provocó la primera crisis en el proceso de diálogos y las Farc anunciaron que hacían una pausa para considerar el asunto y hacer consultas internas, el gobierno respondió llamando a sus delegados y advirtiendo que la paciencia de los colombianos tiene límites y que no será la guerrilla la que marque los tiempos y espacios del proceso.

El referendo es  un mecanismo constitucional (art. 378 C.N.), de participación ciudadana que está regulado por la Ley 134 de 1994.  El artículo 3 de esta ley define referendo como la “convocatoria que se hace al pueblo para que apruebe o rechace un proyecto de norma jurídica o derogue o no una norma ya vigente.”  Para el caso de los acuerdos de La Habana, estaríamos ante la figura del referendo aprobatorio, que es el sometimiento de un proyecto de acto legislativo, de una ley, de una ordenanza, de acuerdo o de una resolución local, de iniciativa popular que no haya sido adoptado por la corporación pública correspondiente, a consideración del pueblo para que éste decida si lo aprueba o lo rechaza, total o parcialmente.

Causa sorpresa entonces el anuncio del presidente de que buscará que el referendo sea votado simultáneamente con la elección de cuerpos colegiados en marzo de 2014 o presidenciales en mayo del mismo año, en tanto no coinciden los tiempos que la misma Constitución establece para desarrollar el mecanismo de participación y se tiene que la normatividad es taxativa al señalar que el día de la votación de un referendo no puede coincidir con otras votaciones; además, la fecha para llevarlo a cabo debe estar entre los primeros seis meses posteriores a la solicitud del referendo.

Amarrar el referendo a un proceso electoral diferente es una jugada política que garantizaría la asistencia a las urnas  del umbral mínimo que se necesita para que la iniciativa prospere conforme al censo electoral actual, es decir, más de 7,5 millones de personas.

Como han señalado diversos sectores, no es conveniente para el país vincular los asuntos del proceso de paz con otros eventos de carácter eminentemente partidista que desnaturalizarían el fin de la convocatoria a los ciudadanos para que se pronuncien sobre asuntos de mayor transcendencia en la vida republicana; es prematura la convocatoria además, en tanto la Corte Constitucional aún no se ha pronunciado de fondo sobre el Marco Jurídico para la Paz a cuya constitucionalidad se vincula por naturaleza cualquier evento derivado de posibles acuerdos políticos para el cese del conflicto.

Debe recordarse que incluso la norma reglamentaria exige el control previo de constitucionalidad del texto que se somete a referendo (art. 43 de la Ley 134/94), de donde se tiene que es absolutamente imposible que los procedimientos y trámites que aprobarlo requieren se lleven a cabo en el tiempo que pretende el gobierno nacional.

Pero lo que más sorprende es el afán por convocar este tipo de mecanismo constitucional cuando no se conoce el primer acuerdo real en la mesa de negociaciones y sobre todo cuando se ha advertido que nada está acordado hasta que todo sea acordado; no tranquilizan las justificaciones gubernamentales sobre convocar a la aprobación de un instrumento que no se sabe si va a utilizarse, como señaló el mandatario, “Pero, si llegamos a unos acuerdos, si llegamos de aquí a final de año –como todos queremos- y no tenemos la posibilidad de refrendación, entonces sí sería un acto de inmensa irresponsabilidad no haber previsto esa posibilidad

Así las cosas, se estaría incurriendo en un hecho que el saber popular definía como “ensillar las mulas antes de traer las bestias”, lo que sin duda alguna simplemente crea mayor incertidumbre y resistencia en la opinión pública al curso del proceso de La Habana y envía mensajes equívocos a las Farc que pueden considerar la urgencia en el tiempo del gobierno como una muestra de debilidad que puede ser explotada a su favor.

 
1 comentario

Publicado por en agosto 24, 2013 en English

 

Una respuesta a “EL REFERENDO, LA MANZANA DE LA DISCORDIA

  1. Rosita Welcker

    agosto 25, 2013 at 12:29 pm

    NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO AL REFERENDO PROFARC DESDE YA ESTOY EN CAMPANA

     

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: