RSS

EL FRACASO DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

26 Dic

EL FRACASO DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXIEn Colombia algunos sectores políticos hablan de una Asamblea Constituyente, como la exigen las Farc en La Habana, que permita establecer un modelo de Estado socialista que permita superar los rezagos que en materia de justicia social subsisten aún en el país después de la Constitución de 1991.

No cabe duda que los sectores de izquierda y del liberalismo centro-izquierdista sólo tienen como referencia el modelo impulsado por el Foro de Sao Paulo conocido como socialismo del siglo XXI, cuya expresión más notoria es el bolivarianismo de Hugo Chávez y sus herederos ahora en el poder en Venezuela, por lo que este país se convierte igualmente en el máximo exponente del fracaso de tales tesis, que no son otra cosa que la reedición del socialismo real que imperara en la URSS y que se derrumbara estrepitosamente en 1989.

Las tesis marxistas-leninistas ortodoxas de la antigua Unión Soviética son las que imperan en Cuba, Nicaragua y Venezuela y son recogidas por las Farc, el Partido Comunista, el PC3 y demás aparatos políticos clandestinos de la narcoguerrilla en su Plataforma Política Bolivariana para la Nueva Colombia que acompaña sus propuestas en la mesa de negociación con el gobierno colombiano en La Habana desde hace ya más de un año.

Algo que caracteriza esa posición ideológica es su divorcio absoluto con la realidad fáctica económica, social y política vigente precisamente en el siglo XXI; las tesis políticas de la ortodoxia comunista se quedó anclada en la Colombia de la primera mitad del siglo XX y no acepta los profundos cambios introducidos a partir de la Constitución del 91 como se aprecia en sus gastadas consignas, discursos y documentos. Aún poniéndose a tono con el pragmatismo económico y político del Foro de Sao Paulo y otras expresiones moderadas del socialismo del siglo XXI, como las que rigen en Ecuador, Brasil y Bolivia, el fundamentalismo neocomunista desconoce a propósito el rotundo fracaso de la nueva propuesta.

Veamos algunos datos para graficar ese fracaso. Venezuela, un país rico que recibe unos US$90,000 millones anuales del petróleo, está sumido en un caos económico y su sector público tiene un elevado déficit y está altamente endeudado. La economía muestra la segunda menor tasa de crecimiento en los últimos cinco años (solo supera a El Salvador), ante la fuerte intervención del Estado, que controla y regula todo el aparato productivo, la venta de divisas y los precios, y dado el constante enfrenamiento con la empresa privada, la ha asfixiado. La inflación fue de 4.4 % en septiembre y supera el 50 % anual, hay escasez de productos básicos y de dólares –cuestan siete veces más en el mercado negro–, hay que hacer cola para comprar gasolina (dicen que es porque no hay suficientes gasolineras) y los servicios públicos se deterioran cada vez más. Dado el fracaso del socialismo, los ideólogos están en disputas internas, porque deben replantear la política económica (DE ROSA, 2013)

Para los analistas venezolanos e internacionales que siguen de cerca las crisis del país vecino, que cuando en las principales ciudades venezolanas las madres de familia no consiguen los alimentos básicos como harina, leche, aceite, o productos de primera necesidad como el papel de baño, queda en evidencia el deterioro de la calidad de vida. Cuando revisamos las cifras de asesinatos producidos por el hampa sin control, encontramos que este año tendremos alrededor de 20 mil homicidios, la mayoría a bala. Con mirar estas cifras, ya está más que demostrado que el modelo de socialismo del siglo XXI es un claro y total fracaso en Venezuela, y seguro lo será en cualquier país latinoamericano donde se intente imponer (CARABOBEÑO., 2013)

Los neocomunistas ponderan una presunta reducción de la pobreza en más de 15 años de régimen socialista y efectivamente, ha caído del 50,4% al 31,9%, pero no convendría olvidar que la de Chile cayó del 21,6% al 15,1%, la de Uruguay del 24,3% al 13,7%, la de Colombia del 49,7% al 34,1% y la de Perú del 58,7% al 27,8%. Ciertamente, la tasa de pobreza relativa es un mal medidor de la desigualdad económica, pero en este caso los indicadores de pobreza absoluta –porcentaje de la población que gana menos de dos dólares diarios– nos proporcionan unos resultados bastante similares (en este caso, los datos terminan en 2007): en Venezuela pasa del 20,4% al 12,9%, en Chile del 6,2% al 3,2%, en Colombia del 27,2% al 17,7%, en Perú del 26,3% al 18,2% y en Uruguay permanece en el entorno del 3%. La minoración de la pobreza, por tanto, es algo generalizado en la zona, fruto del crecimiento económico y no un logro socialista (RALLO, 2013); el fracaso radica en que esa disminución de la pobreza hubiere sido mayor si se hubiere dado un manejo responsable de la economía.

El modelo socialista radical de Venezuela no resiste comparación con los demás países lainoamericanos. Chile y Uruguay, que arrancaron 1998 siendo igual de ricos que Venezuela, presentan en estos momentos indicadores social muy superiores en casi todas las rúbricas a Venezuela, mientras que Perú y Colombia, que arrancaron 1998 siendo mucho más pobres, han experimentado una evolución de las mismas mucho más sobresaliente en casi todos los otros indicadores sociales. A diferencia de estos otros países, sin embargo, Venezuela ha construido su ligera mejoría sobre los endebles pies de barro del pelotazo petrolero, de la estatalización de la economía, de la rapiña tributaria de su población y de la destrucción de las clases medias.

Este es el modelo que quieren imponer los áulicos de la narcoguerrilla y algunos despistados o perversos politiqueros a quienes el destino de Colombia parece importarles muy poco, por eso la sociedad colombiana debe permanecer alerta frente a posibles concesiones gratuitas a las Farc como parte del precio que deba pagarse por una finalización del conflicto y que no sería otra cosa que reconocerles una victoria político-militar que jamás estuvieron cerca de alcanzar.

 
Deja un comentario

Publicado por en diciembre 26, 2013 en Opinión Pública

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: