RSS

DERECHO TRIBAL O DERECHO NACIONAL

18 Ene

DERECHO TRIBAL O DERECHO NACIONALLa revista Lecturas del diario El Tiempo correspondiente a enero de 2015, trae un interesante análisis de Fernando Savater titulado ¿Quiénes somos, de dónde venimos?, que plantea un tema de actualidad inquietante frente a la exacerbación de sentimientos nacionalistas en España, que no son ajenos a la tensa realidad que genera en Colombia, por ejemplo, la relativa autonomía de algunas comunidades negras e indígenas frente al ordenamiento legal nacional.

Plantea Savater que el fundamento de la alianza política en democracia es el demos, es decir el fundamento legal compartido, y no ninguno de los etnos que se basan en condicionar la ciudadanía según requisitos prepolíticos genealógicos o tradicionalistas; tales condicionamientos significan un retroceso en el largo proceso de universalización democrática.

Cierto es que la Constitución del 91 define a Colombia como un Estado social de derecho multiétnico, multicultural, con una democracia participativa y pluralista, que no es absoluta y conforme al interés de cada cultura o cada etnia, sino que está limitada a la prevalencia del interés general aun cuando el mandato constitucional garantice a cada individuo o grupo social el poder efectivo de demandar y obtener del Estado la realización de ciertas prestaciones, las cuales se tornan en deberes sociales de aquél, e incluso configuran verdaderos derechos que tutelan bienes e intereses públicos.

De allí que no sea entendible como el interés general se supedite, como norma consuetudinaria, a los intereses particulares de una etnia o cultura, para la cual el Estado se convierte en un mero proveedor permanente de recursos o ejecutor de sus mandatos comunales individuales, pero frente al cual no se sienten obligados por los deberes comunes a todos los ciudadanos, especialmente en materias tan sensibles como la seguridad nacional y el deber de garantizar la convivencia pacífica de todos los habitantes de la nación.

Por años importantes desarrollos viales, energéticos y mineros se encuentran detenidos porque el Estado convirtió en norma general las llamadas consultas con pequeñas comunidades que de alguna manera puedan ver afectados algunos intereses propios, sin embargo afanes particulares de algunos comunales o por la manipulación política de grupos de presión, cada vez que se resuelve una demanda surgen otras más ambiciosas o, como se ha visto en el sur colombiano, aparecen comunidades trashumantes, que no corresponden a las etnias tradicionales, que introducen nuevas demandas obligando a una repetición inacabable de los procesos de consulta.

Qué decir de la limitación impuesta por esas comunidades en contra del ordenamiento constitucional al tránsito o la acción de las FF.MM y de Policía, incluso del mismo poder judicial, mientras se permite que esos territorios se conviertan en santuarios de las organizaciones armadas ilegales. El respeto a la norma legal de la autonomía de esas comunidades se convierte en amenaza para el bienestar general, pues los forajidos planean y ejecutan toda suerte de delitos desde esos territorios y hay evidencias de esclavización de esas mismas comunidades para la comisión de delitos de narcotráfico y minería ilegal dentro de los territorios indígenas.

Esta especie de segregación legal que instituye la autonomía de algunas comunidades frente al ordenamiento general sin duda alguna es una cortapisa a un orden justo, que según lo dispuesto por la Constitución lo constituye la observancia por parte de todos los habitantes del territorio nacional de ella misma a fin de garantizar que los actos del Estado, de sus instituciones y autoridades, como las de cada ciudadano permitan sin lugar a duda la aplicación del derecho en condiciones de igualdad frente a cada situación particular.

Retomando a Savater, podemos concluir señalando que ningún paso que nos acerque a convertirnos en nativos forzosos, para atender la particularidad de cada etnia o cultura como imposición a todo el conglomerado social y que permita que esas pequeñas comunidades  decidan sobre determinado territorio del país que legalmente compartimos, sirve para profundizar la democracia o hacerla más real, sino para desnaturalizarla y retrotraerla  al derecho tribal.

 
Deja un comentario

Publicado por en enero 18, 2015 en Opinión Pública

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: